domingo, 26 de julio de 2026

S A N T O R A L





Santos Ana y Joaquín, padres de la Bienaventurada Virgen María


SANTA ANA, MADRE DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA

LA ABUELA DE JESÚS

https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhdp7zEQr72wEeIh6hAhX6HbvOQZQpG_pDCFKTT8sdMDsmA5PDXNoPoGRNEb6c2RRuY7xNTEeKaifnrrcnf6nwsJzVNis79VEI7yWCLOcHwsnYMVq-HsgAhq1VyAFvrWv4qy72m0n6EModi/s407/Santa+Ana+de+Beaupre.JPG
Santa Ana de Beaupré - Patrona de Quebec

Uniendo Ana a la sangre de reyes la de Pontífices, aparece más gloriosa todavía por su incomparable descendencia. Más noble que todas las que han concebido en virtud del "creced y multiplicaos" termina en ella la ley de la generación de toda carne como llegada a su límite, como ante el vestíbulo de Dios. Es el propio Dios quien debe nacer del fruto de su descendencia, hijo, acá abajo, únicamente de la Virgen bendita y nieto al mismo tiempo de Ana y Joaquín.
Antes de haber sido favorecidos con la más alta bendición que unión humana haya podido recibir, los dos santos abuelos del Verbo encarnado conocieron el dolor que purifica al alma. Tradiciones que se remontan a los orígenes del cristianismo, aunque están mezcladas de detalles de escaso valor, nos muestran a los ilustres esposos sumidos en la prueba de una prolongada esterilidad, expuestos por causa de la misma al desdén del pueblo, a Joaquín, rechazado del templo, ocultando su tristeza en el desierto, y a Ana, solitaria, llorando su viudez y su humillación. ¡Qué sentimientos tan exquisitos los de este relato, comparables a los más hermosos que nos han legado los Sagrados Libros!
"Cierto día en que se celebraba una gran solemnidad del Señor, Ana, a pesar de su profunda tristeza, despojose de su vestido de duelo, adornó su cabeza, y se engalanó con sus vestiduras nupciales. Hacia la hora Nona descendió al jardín para pasearse en él. Como viese un laurel, sentose a su sombra y elevó su plegaria en presencia del Señor Dios, diciéndole: ¡Dios de mis padres, bendíceme y escucha mis súplicas de la misma manera que bendijiste a Sara dándole un hijo!
"Y elevando sus ojos al cielo vió sobre las ramas del laurel un nido de pajarillos. Entonces exclamó gimiendo: ¡Ay de mí, desgraciada! ¿Qué seno me ha llevado para ser de esta manera maldición de Israel?
"¿Con quién me compararé? No puedo hacerlo con los pajarillos del cielo porque ellos han sido bendecidos por ti, Señor.
"¿Con quién me compararé? Tampoco puedo compararme con los animales de la tierra porque también ellos son fecundos ante ti, Señor.
"¿Con quién me compararé? No puedo compararme con las aguas porque ellas de ninguna manera son estériles, como yo, en tu presencia, Señor, pues los ríos y los océanos abundantes de peces, te alaban con su oleaje y con su curso apacible.
"¿Con quién me compararé? Ni siquiera puedo compararme a la tierra misma porque también ella produce sus frutos a su debido tiempo bendiciéndote de esta manera, ¡oh, Señor!".

NACIMIENTO DE NUESTRA SEÑORA

"En esto, apareciéndosele un ángel del Señor la dijo: Ana, Dios ha escuchado tu oración; concebirás y darás a luz, y tu fruto será celebrado en toda la tierra habitada.
"Llegado que hubo el tiempo del alumbramiento Ana tuvo una hija y exclamó: Mi alma ha sido ensalzada en esta hora. Y púsole por nombre a la niña, María. Y cuando estaba dándole el pecho entonó este cántico al Señor.
"Cantaré las alabanzas del Señor mi Dios, porque me ha visitado, ha quitado mi oprobio dándome un fruto Santo. ¿Quién anunciará a los hijos de Rubén que Ana ha dejado de ser estéril.
Escuchad, atended vosotras, las doce tribus: ¡Ana está criando!".
La fiesta de Joaquín, que la Iglesia ha colocado en el segundo día en la Octava de la Asunción de su bienaventurada hija, nos dará ocasión para acabar la delicada exposición de las pruebas y alegrías que él también compartió. Avisado sobrenaturalmente por el cielo para que abandonase el desierto, encontró a su esposa bajo la puerta Dorada que da acceso al templo por la parte de Oriente. No lejos de allí, junto a la piscina Probática, donde los corderos destinados al sacrificio lavaban sus blancos vellones antes de ser ofrecidos al Señor, se levanta en nuestros días la basílica restaurada de Santa Ana, llamada primitivamente Santa María de la Natividad. Allí, en la quietud del paraíso fué donde germinó, sobre la raíz de Jesé, aquel tallo bendito saludado por el Profeta y portador de la flor divina abierta en el seno del Padre antes que comenzasen a existir los siglos. Séforis, ciudad de Ana, y Nazaret, lugar donde vivió María, disputan, es cierto, a la ciudad santa el honor que reclaman en su favor antiguas y constantes tradiciones. Mas nuestros homenajes, ciertamente, no serán perdidos al dirigirlos en este día a la bienaventurada Ana, verdadero campo incontestable de prodigios cuyo recuerdo renueva la alegría de los cielos, el furor de Satanás y el triunfo del mundo.

ANA, SANTUARIO DE LA INMACULADA

Resultado de imagen para AnaAureolada con la incomparable paz que la circunda, saludemos en ella también la tierra victoriosa que eclipsa los campos de batalla más famosos. Verdadero santuario de la Inmaculada Concepción, en él fué reanudada por nuestra humillada raza la gran batalla iniciada junto al trono de Dios por las escuadras celestiales. Allí, el infernal dragón arrojado de los cielos vió aplastada su cabeza, y Miguel, sobrepujado en gloria, pone gustoso el mando de los ejércitos del Señor en manos de la que desde el principio de su existencia, se declaraba amable Soberana.
¿Qué boca humana podrá narrar el pasmo de los principados angélicos, cuando la serena complacencia de la Trinidad Santísima, pasando desde los radiantes Serafines hasta las últimas categorías de los nueve coros angélicos, inclinó su mirada de fuego a la contemplación de la santidad que súbitamente ha nacido en el seno de Ana? El Salmista había dicho de la ciudad gloriosa cuyos fundamentos se ocultan en la que antaño fué estéril: "Sus fundamentos están puestos sobre los montes santos"; y las celestiales jerarquías que están en las cimas de las colinas eternas descubren desde allí alturas insospechadas que jamás alcanzarán, cumbres tan inmediatas a la divinidad que se apresta a asentar allí su trono. Como Moisés en presencia del zarzal en llamas sobre el Horeb, han sido presas de un santo temor al reconocer sobre el desierto de nuestro mundo despreciable la montaña de Dios, y comprender que la aflicción de Israel en breve cesará. María aunque oculta por la nube que la esconde todavía, es ya desde este momento en el seno de Ana la montaña bendita cuya base, (el punto de partida de la gracia) aventaja la cumbre de los montes en donde las santidades creadas más altas hallan su consumación en la gloria y el amor.

SANTIDAD DE ANA

¡Oh, con cuánta razón Ana, cuyo nombre significa gracia, por espacio de nueve meses fué el lugar de las complacencias del Altísimo, el éxtasis de los espíritus purísimos y la esperanza de toda carne! Sin duda fué María, la hija y no la madre, la que con su fragante perfume atrajo los cielos poderosamente a nuestras humildes regiones. Es propio del perfume impregnar de sí, ante todo, el vaso que la contiene, y aún cuando ya no le contenga, dejar en él su aroma. Acostúmbrase, por lo demás, a que este vaso sea también preparado de antemano con un cuidado exquisito, a que se le escoja de una materia tanto más pura y noble, a que se le realce con tantos más ricos adornos cuanto más rara y exquisita sea la esencia que en él se pretende conservar. Así María, la de Betania, encerró su nardo precioso en alabastro. No creamos que el Espíritu Santo que asiste a la composición de los perfumes celestiales, pudo haber tenido de todo esto menos cuidado que los hombres.

DESTINO MATERNO DE ANA

Ahora bien, el oficio de la bienaventurada Ana estuvo lejos de limitarse, como lo hace el vaso respecto del perfume, a contener pasivamente el tesoro del mundo. De su propia carne tomó un cuerpo aquella de quien Dios tomó carne a su vez y la alimentó con su propia leche; asimismo las primeras nociones prácticas de la vida las recibió de su boca, aún cuando estuviese inundada directamente de la luz divina. Ana tuvo en la educación de su ilustre hija la misma parte que tienen las demás madres. No solamente dirigió los primeros pasos de María al abandonar sus rodillas, sino que fué plenamente la cooperadora del Espíritu Santo en la formación de esta alma y en la preparación de sus incomparables destinos.

PATROCINIO DE ANA

Sic fingit tabernaculum Deo, de esta manera construyó ella un tabernáculo para Dios. Fué esta la divisa que llevaban, en torno de la imagen de Ana cuando instruía a María, las insignias de la antigua corporación de ebanistas y carpinteros que, considerando la confección de los tabernáculos de nuestras iglesias en donde Dios se digna habitar como su obra más elevada, había adoptado a Santa Ana como modelo y augusta patrona. ¡Dichosos tiempos aquellos en que lo que hoy se ha dado en llamar la ingenua sencillez de nuestros padres, progresaba bastante más en el conocimiento práctico de los misterios que la estúpida infatuación de sus hijos se gloría de ignorar! Los trabajos de hilandería, tejidos, costura y bordados, los menesteres de la administración doméstica, patrimonio de la mujer fuerte, exaltada en el libro de los Proverbios pusieron con toda naturalidad también en estos tiempos a las madres de familia, amas de casa, modistas, etc..., bajo la protección directa de la santa esposa de Joaquín. Más de una vez sucedió que aquellas a quienes el cielo hacía pasar por la dolorosa prueba que, bajo el nido de pajarillos, había dictado su conmovedora oración, experimentaron la poderosa intercesión de la dichosa madre de María, recibiendo ellas también la bendición del Señor Dios que había recibido Ana.
Fuente: Año Litúrgico de Dom Próspero Guéranguer

sábado, 25 de julio de 2026


Apariciones de Santiago en Hispanoamérica


Por ser menos conocidas entre nosotros las apariciones del Apóstol Santiago durante la conquista de América, transcribimos a título ilustrativo, el interesante relato del famoso historiador del Perú, Inca Garcilaso de la Vega, sobre la aparición del Apóstol, recordada en una lápida fijada en la pared externa de la Capilla del Triunfo, situada en la plaza de Armas de Cuzco, al lado izquierdo de la Catedral. En la misma capilla hay un cuadro que representa el momento en que la Virgen, teniendo a su diestra al Apóstol Santiago y a su izquierda al profeta Elías, bajó a proteger a los españoles que se encontraban en trance de muerte (Cfr. Cuzco in Enciclopedia Universal Ilustrada, Espasa-Calpe).
Doscientos españoles —dice El Inca Garcilaso de la Vega— fueron cercados en el Cuzco por doscientos mil indios durante ocho meses. Viéndose en situación tan difícil, resolvieron morir peleando todos en un día en vez de aguardar la muerte por hambre o por heridas. Después de confesarse e invocar a los santos de su devoción, salieron al amanecer dispuestos a morir como valientes cristianos. Así describe Garcilaso lo que sucedió en la batalla: "Arremetieron a los indios, llamando a grandes voces el nombre de la Virgen y el de su defensor Apóstol Santiago. (...) Al cabo de cinco horas que así peleavan, se sintieron los fieles cansados, y sus cavallos andavan ya desalentados. (...) A esta hora y en tal necesidad, fué Nuestro Señor servido favorescer a sus fieles con la presencia del bienaventurado Apóstol Santiago, patrón de España, que apareció visiblemente delante los españoles que lo vieron ellos y los indios encima de un hermoso cavallo blanco, embraçada una adarga, y en ella su divisa de la orden militar, y en la mano derecha una espada que parescía relámpago, según el resplandor que echava de sí. Los indios se espantaron al ver el nuevo cavallero, y unos a otros descían: 'Quién es aquel Viracocha que tiene la illapa en la mano' (que significa relámpago, trueno y rayo). Dondequiera que el sancto acometía, huían los infieles como perdidos y desatinados ahógavanse unos a otros huyendo de aquella maravilla. (...) Con lo cual los españoles se esforçaron y pelearon de nuevo, y mataron ¡numerables enemigos, sin que pudiessen defenderse, y los indios acobardaron de manera que huyeron a más no poder y desampararon la pelea.” (GARCILASO DE LA VEGA, Historia General del Perú, T.1, p. 177).

SANTORAL SANTIAGO el MAYOR, Apóstol


Plinio Corrêa de Oliveira



"Santiago":

grito de guerra de España

"Santo del Dia", 25 de julio de 1967



antiago "matamoros" - Catedral de Santiago - detalle
Hoy, 25 de julio es la fiesta del Apóstol Santiago el Mayor. Hermano de San Juan Evangelista, fue el primero en recibir la corona del martirio. Patrono de España, su nombre sirvió como un grito de guerra en la lucha contra los musulmanes.
Tengo algunas líneas que me trajeron y me piden un comentario:
"Desde Jerusalén, Santiago siguió hasta Sicilia y España, deteniéndose en Cádiz. No siendo bien recibido, fue milagrosamente salvado por un ángel, de ser asesinado. Dejó en España siete discípulos. Posteriormente regresó a Zaragoza, donde hubo gran número de conversiones. Sin embargo, los peligros eran muchos. Lanzaban víboras contra él, que él las tomaba tranquilamente entre las manos.
En Granada, con todos los discípulos y neófitos, fue detenido, Santiago rogó la ayuda de la Virgen María, que vivía entonces en Jerusalén. Por medio de los ángeles fue salvado, y la Virgen le mandó ir a predicar a Galicia. Más tarde, Santiago corrió gran peligro por la persecución contra los fieles de Zaragoza. Una noche, el apóstol oraba con algunos discípulos, junto a los muros de la ciudad, pedía luces para saber si debía quedarse o huir de la región. Pensaba en la Virgen María y le pedía que le rogase a su Divino Hijo, que nada le podía negar. De repente vió descender un brillo celestial sobre el apóstol, los ángeles aparecieron entonando un canto armonioso mientras llevaban una columna de luz cuya base señalaba al apóstol un lugar en particular. La columna era alta y delgada y terminaba en un lirio abierto que lanzaban lenguas de fuego en varias direcciones. Una de ellas fue a Compostela.
En el resplandor del lirio, vio a María Santísima, de una blancura como nieve y transparencia, de hermosura y delicadeza mayor que la seda. Estaba de pie, en la misma manera que solía rezar. Sus manos juntas y un gran velo en su cabeza, que le caía hasta los pies. Posaba sus pies en la flor, que brillaba con sus cinco rayos de luz. Santiago interiormente recibió el aviso de que debía levantar una iglesia y que la intercesión de María debía crecer y expandirse como una raíz. La Virgen le dijo que una vez que concluyese la Iglesia, volviese a Jerusalén.

Más tarde, terminada la obra, el apóstol delegó su tarea a doce discípulos que había instruido y partió. Y visitó a la Santa Virgen en Éfeso. María le predijo su muerte cercana, consolándolo y confortándolo mucho. Después que Santiago, se despidió de María y de San Juan siguió su camino a Jerusalén. Ahí fue arrestado y llevado al Monte Calvario. En el camino continuaba predicando, convirtiendo y curando a muchos. Algún tiempo después fue decapitado, su cuerpo fue llevado a España. La visión de Santiago dio origen a la devoción a Nuestra Señora del Pilar”.


Martírio de Santiago - Zurbarán - 1639

No hay duda lo que este relato encierra, como elementos de belleza y edificación, es muy grande, y por lo tanto, no permite un comentario completo. Una nota interesante es ver, en la vida de los apóstoles, de los santos y en la vida de Nuestro Señor, como es la hora señalada por Dios para todo. Hacen todo tipo de cosas para matar a los apóstoles, para herirlos, y no consiguen absolutamente nada, por la disposición de Dios.
Pero luego llega el momento que Dios tiene la intención en que él muera. Entonces, nada lo salva. Se le advierte que va a morir, y de hecho, es martirizado, y su vida es ofrecida como un holocausto. Así como nuestro Señor, que corrió muchos riesgos de su vida antes de ser preso, atravesando indemne lugares llenos de enemigos, sin atreverse ellos de hacer algo contra de Él.
Sin embargo, cuando llegó el momento que lo mataran, de acuerdo con los designios de la Providencia, Él mismo se entregó. Y entonces todos los milagros ocurridos [antes] para salvar su vida, ya no acontecian. Su hora había llegado.
Aquí, pasa lo mismo con Santiago, pasó todos tipos de riesgos y estaba ocurriendo milagros para salvarle la vida. Ellos le tiraban serpientes y él las tomabas con las manos; tentaron de matarlo de muchas maneras y todas resultaban inútiles. Sin embargo, llegó el momento que recibió de la Virgen un aviso, que iba a morir. Nuestra Señora consoló, consoló, y él murió. Quiere decir, fué el designio de la Providencia que se cumplió
Es bueno considerar esta magnífica aparición [de Nuestra Señora] a Santiago en España: ese símbolo de una columna que tiene un lirio en la parte superior y, ese lirio, lanzando llamas de fuego. Un lirio echando llamas de fuego, parece en sí una contradicción. El lirio es culto, el lirio es delicado, el lirio parece tan fácilmente ser derretido por el sol. Sin embargo, como nos gusta imaginar un lirio que conservase toda su frescura, que conservase toda su blancura y, al mismo tiempo, emite una llama que no quema, sino que ilumina todo.
Fachada de la Iglesia de Santiago - Sevilla - Leyenda bajo el retablo: "Madre mía del Pilar, antes morir que pecar"
Antonio Kiernam Flores - Fábrica: Cerámica Santa Ana - Sevilla, década de 1940
¡Qué hermoso cuadro sería si un pintor -simplemente- podría responder a esta pregunta: - ¿Qué color debe tener esta llama para ser tan bella, a partir de la idea de que ella salió de un lirio? - ¿Cómo debería ser esa llama? Qué obra maestra de imaginación, del sentido cromático, del sentido de las formas comportan un cuadro de esta naturaleza. Aquí se ve cuánta belleza hay en esta revelación. Este lirio está en la parte superior de una columna. Y esta columna es una columna esbelta. Alguien ve en la columna otro símbolo y el símbolo es un orden de cosas coronadas por el lirio; un soporte, un sustento, que tiene su base, o mejor, lo cual es parte más resistente un lirio. ¿Es la idea de la Cristiandad de la España católica que va a nacer y que fue es rematada por el lirio lleno de amor de Dios, que era la Virgen. Porque claro este lirio deja llamas, es el Corazón lirial, Corazón virginal de Nuestra Señora, lanzando llamas en abundancia. Estas llamas queman todo el cielo y llegaran hasta Compostela, donde exactamente [está instalado] el culto a Santiago, donde se encuentra su cuerpo y donde se hicieron numerosas peregrinaciones durante la Edad Media.
Entonces tenemos a Santiago como el gran santo que ejercía un enorme atractivo en la Edad Media. Todos también tenemos a, "Santiago", como grito de guerra de España y de la Reconquista, que avanza sobre los mahometanos a los gritos de "Santiago", "Santiago", y que, por lo tanto, obtiene la victoria.


Santiago "matamoros" - Compostela
Uno puede imaginar la belleza que esto representa, la glorificación de ese Apóstol. No sé conoce, para un alma combativa, nada más hermoso que imaginar esto: que cuando ella muere, cuando ella ya no cuenta en el número de los vivos, su memoria permanecerá. Y su memoria permanecerá, no como un signo de reconciliación *, sino como un grito de guerra. Y que los valientes, aún cuando arriesgando su vida y arriesgando todo por la causa católica, tendrá su nombre en sus labios, como un símbolo de lucha, como un símbolo de la batalla y como un símbolo de la victoria. Y el último nombre que muchos de ellos pronunciaron, llenos de entusiasmo, antes de presentarse para la gloria de Dios y la sonrisa de María, será el nombre de "Santiago". ¿Puede ser una cosa hermosa? ¿Hay mayor gloria, para un nombre, que sirva como un grito de guerra de los cruzados de la Reconquista? ¡Imposible!

He, la gloria de un hombre y la gloria del nombre de un hombre. ¿Cómo se llama? La Iglesia celebra el Santo Nombre de Jesús y del Santo Nombre de María. Son fiestas especiales de la Iglesia. Así se entiende cómo la gloria del nombre puede ser la gloria del hombre, y como no puede haber nada más hermoso que ese Apóstol, de cuyo apostolado nació la nación militantemente católica por excelencia, el brazo de la cristiandad, que es España; la nación ardiente de celo [que] nació de ese lirio lleno de fuego; el nombre del apóstol de la nación ígnea es un grito de guerra en la lucha por la Reconquista. Yo no sé nada mejor.
Glorifica a la Virgen por toda la gloria que le dio grandes de Su servidor, el apóstol Santiago. 




 * Es evidente que el Prof. Plinio se refiere al mal uso del término "reconciliación" que se produce hoy en día, sobre todo en su aspecto irenistico. Para una mejor comprensión de este tema sugerimos la lectura de su libro “Transbordo ideológico inadvertido y Diálogo"





Home

Traducción de 


"São Tiago": brado de guerra da Espanha

Fuente:http://www.pliniocorreadeoliveira.info/DIS_SD_670725_S%C3%A3o_Tiago.htm
A D V E R T E N C I A


El presente texto es adaptación de la transcripción de grabación de la conferencia del Prof. Plinio Corrêa de Oliveira a socios y cooperadores de la TFP, manteniendo por lo tanto el estilo verbal, y no fué revisado por el autor.